mailipy lee tus correos de soporte, cruza el pedido real de tu tienda y redacta la respuesta con tu tono. Tú la lees y la apruebas. Nada sale sin tu OK.
Plan gratuito para probarlo · Sin tarjeta · Se instala en minutos
El 80% de tus correos son la misma pregunta con otro nombre. Y aun así hay que abrir Shopify, buscar el pedido y escribirlo a mano.
«¿Dónde está mi pedido?», «¿puedo cambiar la talla?», «¿cómo devuelvo?». Cada una son tres minutos de saltar entre pestañas.
El correo entra a las 23:40 y se contesta al día siguiente. Para entonces el cliente ya ha abierto una incidencia o ha pedido la devolución.
Llegan al checkout, no terminan, y nadie vuelve a escribirles. Es la venta más barata que puedes recuperar y se queda sin hacer.
Conectas tu buzón y tu tienda una vez. A partir de ahí, mailipy trabaja mientras tú haces otra cosa.
mailipy vigila tu buzón de soporte y detecta qué es una consulta de cliente y qué no. La newsletter y las facturas no le interesan.
Busca al cliente en tu Shopify por su email o por el número de pedido y trae los datos de verdad: qué compró, cuándo salió, dónde está.
Con tus políticas, tu tono y el hilo entero de la conversación. En el idioma en el que te escribió el cliente.
La lees, la envías tal cual o la retocas. Si la editas, mailipy aprende de tu corrección para la próxima.
La razón por la que el soporte con IA da miedo es que se puede equivocar delante de tu cliente. mailipy lo resuelve de la forma aburrida: no le dejamos enviar.
Alguien llega al checkout y no termina. mailipy le escribe por ti — con lo que dejó en el carrito, en su idioma y con tu voz.
Sin descuentos ni urgencia falsa. Solo un «se te ha quedado esto» con el enlace para terminar donde lo dejó.
La mayoría no abandona por precio, abandona por una pregunta sin responder. Este correo la resuelve.
Solo aquí entra el descuento, y con caducidad. Si no lo has necesitado antes, no has regalado margen.
Tú eliges cuántos toques quieres (de 1 a 3). Si el cliente compra, la secuencia se para sola. Si se da de baja, no vuelve a recibir nada.
No «engagement». Las dos cosas que de verdad te importan, mes a mes y en tu moneda.
Empiezas gratis. Cuando mailipy ya te haya ahorrado tiempo y recuperado ventas, decides.
En soporte, no. Todas las respuestas a consultas de clientes pasan por tu aprobación. La única excepción son los correos de carritos abandonados, que sí se envían solos porque dependen del momento — y tú escribes y apruebas las plantillas antes de que salga ninguno.
No. mailipy se conecta a tu buzón actual, sea Gmail, Outlook o el correo de tu dominio. Tus clientes te siguen escribiendo a la misma dirección de siempre y las respuestas salen desde ahí.
No puede: no envía nada. Además hay temas que ni siquiera intenta redactar — cuando no encuentra el pedido, cuando la petición se sale de tus políticas, cuando hay señales de fraude o cuando el correo mezcla varios asuntos, te lo pasa a ti directamente.
Responde en el idioma en el que te ha escrito el cliente. Tú configuras en cuáles quieres que trabaje; si entra uno que no has configurado, te lo pasa a ti en lugar de improvisar.
Minutos. Instalas desde Shopify, conectas el buzón, y una breve entrevista recoge tus políticas y tu tono para construir tu agente. No hay que programar nada ni montar flujos.
mailipy accede a los pedidos de tu tienda solo para responder a quien te escribe, y las credenciales de tu buzón y de tu tienda se guardan cifradas. Es una app pública revisada y aprobada por Shopify, con los permisos de datos protegidos concedidos. Puedes leer el detalle en la política de privacidad.
Instálalo, conéctalo y mira la primera respuesta que te deja escrita.
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